Con la llegada de cada verano se pone en marcha la sabiduría popular, muchas veces cargada de mitos basados en ideas falsas y consejos llegados desde el pasado más lejano.

Vamos a analizar dos de estos mitos del verano

Mitos del verano, corte de digestión

Mitos del verano, corte de digestión

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  1. Bañarse después de comer puede provocar un corte de digestión

La realidad es que lo único que puede suceder es que tu cuerpo sufra un choque térmico. Esto puede pasar si hemos hecho un esfuerzo físico fuerte o hemos estado expuestos a un calor muy fuerte. Nuestro cuerpo subirá la temperatura mucho y al bañarte en aguas frías puede que provoques un contraste excesivo de temperaturas, con consecuencias que pueden llegar desde un desmayo hasta una parada cardiorrespiratoria en su caso mas extremo. Lo normal es que no suceda nada de todo esto, pero conviene saber que lo ideal antes de bañarse es enfriar un poco el cuerpo.

Comer provoca un gasto energético importante por lo que ayudaremos a que pueda darse el “Síndrome de hidrocución” que es la forma técnica de denominar este suceso.

Resumiendo, el mito no es cierto del todo aunque es verdad que comer y bañarse inmediatamente después favorecerá la posibilidad de un problema que de por sí podemos tener por culpa de las altas temperaturas.

Mitos del verano, hombres del desierto

Mitos del verano, hombres del desierto

 

2. Si tienes calor, quítate la ropa

A priori parece una obviedad, si tienes calor contra menos tapado estés mucho mejor. Pero eso sólo tiene sentido con una exposición al sol y unas temperaturas no tan fuertes.

El ejemplo más claro lo tenemos con los habitantes de los desiertos, expuestos siempre al tremendo calor  y al sol más implacable que existe. Si fuera por la sabiduría popular, estos tendrían que pasearse desnudos o casi, sin embargo lo hacen todo lo contrario, tapados prácticamente en su totalidad.

Además es importante el color elegido para la vestimenta, pues si bien los colores claros son los que evitan mejor la concentración de calor en nuestras prendas, los oscuros protegen mejor el cuerpo de los rayos UVA.

Sin duda la experiencia de estos hombres debería ser toda una referencia, pero convengamos que si el sol no pega tan fuerte quizás no haya que ir tan tapados. Eso sí, conviene no prolongar tampoco la exposición al sol para evitar quemaduras indeseadas.

Una vez más un mito popular cargado de inexactitud aunque aplicable a las temperaturas habituales de la mayoría de provincias españolas.

 

 

 

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